LA GALLETITA

la galletita

 

Por T.P. Ahumada

1

Todo comenzó en Galletitas Manon SA y por culpa de Dima Bogdánov, un científico ucraniano importado de Periferia 1.

2

Oriundo de Kiev, el doctor Dima Bogdánov trabaja para el Instituto Aslan de Bucarest buscando propiedades anti-edad en la sangre de quirópteros cuando realiza un desafortunado comentario sobre la democracia del zar Pedro VII. Cometida la imprudencia su nombre es incorporado a las listas negras de la Nakárov, la policía secreta del nuevo zarismo.

La salvación llega durante un simposio. Tras presentar su ponencia conoce al licenciado Artiaga, gerente general de Galletitas Manon SA, quien le propone trabajar para su empresa. Las condiciones contractuales son inferiores a las actuales; más en Periferia 4, la Nakárov no corre.

3

Desde hace tres años todos ignoran en que trabajaba Dima Bogdánov, de hecho, durante este tiempo, nadie lo ha visto entrar o salir de su laboratorio. Muchos sospechan que vive en él.

—Licenciado, el doctor Bogdánov solicita hablar con usted —informa la Dolores Bar por el interfono.

—¿Quién?

—El doctor Bogdánov… —repite sensual la arcabot—, el personal lo llama “El Ucraniano”.

—Ahhh, sí… pásemelo…

—No señor licenciado, el doctor está aquí, en la recepción…

El licenciado Artiaga duda, ya ni recuerda porque lo contrató.

—Ahora estoy ocupado… dele una cita clase “B”… —y, pensándolo mejor se corrige— no, mejor una clase “C”…

4

Dima Bogdánov abandona la gerencia descorazonado. Una “cita clase C” posterga en casi tres meses su reunión urgente. Mordiéndose las ansias de comunicar los exitosos resultados obtenidos, regresa a su laboratorio donde vegetará hasta el próximo 3 de julio.

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A partir de esta reunión, el “3 de Julio” en Periferia 4 resultará sinónimo de catástrofe.

—Como usted podrá ver licenciado Artiaga, incrementé el valor nutritivo de la galletita en un seiscientos por ciento, pero esto no es todo… Aprovechando mi experiencia trabajando para el Instituto Aslan de Bucarest la doté de cierto componente anti-edad, yo lo llamó el componente “Pandora”.

—¿Alteró el sabor de la galletita, doctor? —inquiere el gerente general sin lograr retener el apellido del “Ucraniano”.

—En absoluto licenciado… es la misma galletita de siempre, pero con mayor valor nutritivo y el componente anti-edad.

—Un componente anti-edad… ¿No será demasiado doctor?… Los costos…

—Como usted propuso al contratarme, el incremento en los costos de producción de la nueva galletita Manon no supera el cinco por ciento del actual. En cuanto al componente “Pandora”, en fin, no creo que el consumidor se fastidie por disfrutar de rostros menos arrugados y cabellos menos canosos.

6

Tras el lanzamiento de “La Galletita”, el mercado responde de manera negativa. Quien antes saciaba sus ansias ingiriendo cinco galletitas “Manon Clásicas”, ahora, con sólo una “Manon Pandora” queda satisfecho.

No obstante, pronto esta realidad se revierte. Mientras el mercado cautivo se contrae, las nuevas propiedades de la “Manon Pandora” atraen a los consumidores de otras marcas. Y en pocos años, a todos en Periferia 4.

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Siglo y medio más tarde la situación en el Cuarto Conglomerado de Estados Periféricos es insostenible.

Cuando aparece “La Galletita”, el promedio de vida en Periferia 4 es de noventa y tres años; en la actualidad, cualquier pobretón vive ciento veinticinco.

Advertido este fenómeno, los Conglomerados de Estados Periféricos prohíben la importación de la “Manon Pandora”; incluso en Periferia 4, distintas administraciones intentan desactivar su producción, pero ninguna lo logra; todos quieren vivir más.

Efectos devastadores. Superpoblación, desocupación, contaminación… Y, además, pocos superan los cien años con la mente intacta, tanto el mal de Alzheimer como las demencias seniles proliferan provocando estragos.

8

Siglo y medio ha transcurrido y Dima Bogdánov continúa trabajando. Ya no en Galletitas Manon SA ni en cualquier otra empresa de productos masivos. Sus nuevos laboratorios se encuentran guarnecidos en Ciudad Privada Bariloche, una urbe exclusiva ocupada por híper millonarios. Allí sí todos saben muy bien en que trabaja el “Ucraniano”.

—Observe este caos y compréndalo de una vez, doctor Bogdánov, la eternidad no puede ser para todos.

 

TP Ahumada. Extraído de “Nuevas Crónicas de Periferia 4: El año de obtiene tu propio alimento”.

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