PROHIBIDO FUMAR

PROHIBIDO FUMAR

En Prohibido fumar nuestro escritor dominical imagina cuatro breves historias en un mundo donde es ilícito consumir tabaco.

Por TP Ahumada

“El fumar es perjudicial para la salud”

Leyenda urbana.

1

La prohibición rige desde hace décadas o, mejor dicho, siglos. Quienes son sorprendidos traficando, distribuyendo, vendiendo o consumiendo son sometidos a la pena más severa existente en Periferia 4, el katili.

2

Es feo recibir katili, pero Rodolfo Delmo necesita ese cigarrillo. Es tarde, una callecita oscura, el bar cerrado y su arcabot guardado; mira hacia el cielo, busca el globo de vigilancia aerostático, debería andar por aquí, pero no está. Las malas lenguas dicen que esta es “zona liberada”.

Lo enciende, aspira una bocanada de humo, el sabor del tabaco de Virginia infla sus pulmones, exhala y ya está perdido. Lo tira, corre, es inútil, la citronave no lo pierde. Golpea una puerta, otra. Ha escuchado de ellos, las autoridades niegan su existencia, pero aquí están. Dobla en la esquina, salta una verja, pero aquello no significa nada, a cuatro metros del piso la citronave lo persigue con su señal identificadora extirpada; sin ella, el GPS intracraneal no supo detectarla.

La citronave desciende, se pega al piso y lo embiste. Rodolfo Delmo cae al suelo. Un vecino se apresura a bajar la cortina de su ventana. Las puertas traseras de la citronave se abren; dos tipos de bigote y gafas negras saltan de ella para comenzar a patearlo.

Duele la cara, duelen las costillas. La paliza es terrible. Ninguno se identifica, pero salta a las claras que son policías. Los rumores eran ciertos; las desmentidas en la prensa, falsas. Las “brigadas de la muerte” existen.

—A vos el katili no te toca… ahora vamos a dar una vueltita por el río… ¿sabés nadar? —pregunta el desconocido pegándole un codazo en el estómago mientras la citronave se eleva.

3

Delmo no es mal chico, hoy aprobó otra en “Arquitectura”, tres más y se recibe. Su única mancha es el “vicio”; lo atrapó de grande, siempre fuma legalísimos “Cannabis Lucky”, pero para distenderse de verdad necesita pitar tabaco.

4

—La corriente trajo a otro, comisario.

—¿Se lo puede identificar?

—Lo destrozaron a golpes, la científica ya le chupó el ADN.

—Estos chicos… siempre se pasan…

A veces aparecen por allí, el río los deja en la “Playa del Águila”, siempre molidos a palos. Por lo común son delincuentes peligrosos, fumadores que mantienen vivo al “vicio”. No les asusta recibir katili, el placer del tabaco les posterga el temor de acabar condenados a ese horror. Y ahora están las “brigadas”, un mal necesario, limpian la ciudad de estas basuras, pero generan demasiado papeleo.

TP Ahumada. Extraído de “Crónicas de Periferia 4”.

Podés completar la experiencia escuchando…


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